Sentía que volaba. Si, creo que volar es la palabra que estoy buscando. Viajar en moto con él era como volar. No me malinterpreten, no quiero decir que era especial por estar con él, si no por el hecho de que siempre disfruté de viajar en moto. Me hace acordar a cuando tenía catorce años y era una pre-adolescente con muy pocas neuronas pero mucha adrenalina corriendo por su sangre.
Me hacía volver a aquella época, cuando todo era más calmado. Pasaban las casas a los lados, los pocos autos que recorren estas calles, pero ninguna persona. Esta ciudad es tan chica que nadie esta despierto a la una de la madrugada...Yo no debería estarlo. Pero como siempre, él hace que rompa todas las reglas. Intento cerrar los ojos, pero entonces siento que estoy callendo y eso me hace recordar las sensaciones de vacío que tengo por las noches antes de dormir. Me aterrorizan, me invaden. De un momento a otro lo estoy abrazando y él lo malinterpreta como miedo a caerme.
No lo tengo que abrazar, no debería esta acá. No me tengo que volver a enamorar, necesito huir. Lejos de él. Lejos de los viajes en moto.
domingo, 1 de diciembre de 2013
miércoles, 24 de julio de 2013
Suzanne Collins
"Nunca olvidarás la cara de la persona que fue tu última esperanza."
"El camuflaje. La última defensa del moribundo."
"Destruir cosas es mucho más fácil que hacerlas."
"Resulta diez veces más fácil recuperarte que hundirte."
"No soy bonita, no soy hermosa. Soy tan radiante como el sol."
"Lo que te consigue ayuda no es la lástima, si no la admiración cuando te niegas a rendirte."
"Algunos paseos hay que darlos solos."
"Mil momentos pasan por mi cabeza, todas las veces que estos abrazos fueron mi único refugio del mundo. Quizá no los apreciara como debía entonces, pero son recuerdos dulces que se irán para siempre."
"Aún así, sé que hay juegos mucho peores."
"El camuflaje. La última defensa del moribundo."
"Destruir cosas es mucho más fácil que hacerlas."
"Resulta diez veces más fácil recuperarte que hundirte."
"No soy bonita, no soy hermosa. Soy tan radiante como el sol."
"Lo que te consigue ayuda no es la lástima, si no la admiración cuando te niegas a rendirte."
"Algunos paseos hay que darlos solos."
"Mil momentos pasan por mi cabeza, todas las veces que estos abrazos fueron mi único refugio del mundo. Quizá no los apreciara como debía entonces, pero son recuerdos dulces que se irán para siempre."
"Aún así, sé que hay juegos mucho peores."
martes, 5 de febrero de 2013
Pentáculo de la divinidad.
Fundamentalmente el Pentaculo es un símbolo religioso pagano. En la actualidad, el termino “pagano” esta empezando a ser casi sinónimo de cultos satánicos. Grueso error. La raíz de la palabra, en realidad, esta en el termino latino “paganus”, que significa “habitante del campo”. Los Paganos eran por lo tanto literalmente campesinos sin adoctrinar, apegados a los antiguos cultos rurales a la naturaleza.
El Pentáculo es un símbolo pre cristiano relacionado con el culto a la Naturaleza. Los antiguos dividían el mundo en dos mitades: la masculina y la femenina. Sus Dioses y Diosas actuaban para mantener un equilibrio de poder. El Yin y el Yang. Cuando lo masculino y lo femenino estaban equilibrados, había armonía en el mundo. Cuando no, reinaba el caos.
El Pentáculo es un símbolo pre cristiano relacionado con el culto a la Naturaleza. Los antiguos dividían el mundo en dos mitades: la masculina y la femenina. Sus Dioses y Diosas actuaban para mantener un equilibrio de poder. El Yin y el Yang. Cuando lo masculino y lo femenino estaban equilibrados, había armonía en el mundo. Cuando no, reinaba el caos.
Este pentáculo representa la mitad femenina de todas las cosas, un concepto religioso que los historiadores de la religión denominan “divinidad femenina” o “venus divina”. En su interpretación más estricta, el pentáculo representa a Venus, la diosa del amor sexual femenino y de la belleza.Las religiones de los primeros tiempos de la historia se basaron en el orden divino de la Naturaleza. La diosa Venus y el planeta Venus eran lo mismo. La diosa ocupaba un lugar en la bóveda celeste nocturna y se la conocía por multitud de nombres, todos ellos conceptos del gran poder femenino y sus vínculos con la Naturaleza y la Madre Tierra.
La propiedad más sorprendente del Pentáculo esta en el origen gráfico de su vinculo con Venus. Este planeta traza un Pentáculo perfecto en la Eclíptica cada ocho años. Tan impresionados quedaron los antiguos al descubrir ese fenómeno que Venus y su pentáculo se convirtieron en símbolos de perfección, de belleza y de las propiedades cíclicas del amor sexual. Como tributo a la magia de Venus, los griegos tomaron como medida su ciclo de cuatro años para organizar sus Olimpiadas. En la actualidad, son pocos los que saben que el hecho de organizar los juegos olímpicos cada cuatro años sigue debiéndose a los medios ciclos de Venus. Y menos aun los que conocen que el pentáculo estuvo a punto de convertirse en el emblema oficial olímpico pero que se modifico en el ultimo momento (las cinco puntas pasaron a ser cinco aros formando intersecciones para reflejar mejor el espíritu de unión y armonía del evento). Los símbolos son muy resistentes, pero la primera Iglesia Católica Romana altero el significado del pentáculo. Como parte de la campaña del vaticano para erradicar las religiones paganas y convertir a las masas al cristianismo, la Iglesia inicio una campaña denigratoria contra los dioses y las diosas paganos, identificando sus símbolos divinos con el mal.
Descripción
Como el pentagrama une tanto la mente como el espíritu, lo terrenal y lo espiritual; debe considerarse una pieza de poder en los rituales y así queda dividido:
· Punta derecha superior representa el Aire, la mente, el análisis y razonamiento, está relacionado con el Este, las espadas y el amanecer.
· Punta izquierda inferior representa el Fuego, la energía, la pasión y la creatividad, está relacionado con el Sur, las varas y el medio día.
· Punta derecha inferior representa el Agua, las emociones, el amor y la sanación, está relacionado con el Oeste, el atardecer y el caldero o cáliz.
· Punta izquierda superior representa la Tierra, la unión con la Madre, la seguridad y el crecimiento, está relacionado con el Norte, la noche y el pentáculo.
· Punta superior centro representa el espíritu, la Diosa, las fuerzas divinas y nuestra conexión con ellas, es la Luz.
Descripción
Como el pentagrama une tanto la mente como el espíritu, lo terrenal y lo espiritual; debe considerarse una pieza de poder en los rituales y así queda dividido:
· Punta derecha superior representa el Aire, la mente, el análisis y razonamiento, está relacionado con el Este, las espadas y el amanecer.
· Punta izquierda inferior representa el Fuego, la energía, la pasión y la creatividad, está relacionado con el Sur, las varas y el medio día.
· Punta derecha inferior representa el Agua, las emociones, el amor y la sanación, está relacionado con el Oeste, el atardecer y el caldero o cáliz.
· Punta izquierda superior representa la Tierra, la unión con la Madre, la seguridad y el crecimiento, está relacionado con el Norte, la noche y el pentáculo.
· Punta superior centro representa el espíritu, la Diosa, las fuerzas divinas y nuestra conexión con ellas, es la Luz.
sábado, 19 de enero de 2013
Augusto Cury
"El maestro dijo que las mujeres empezaron a votar, brillar en el mundo académico, crecer en el mundo corporativo, ocupar espacio dentro de los más diversos territorios sociales; las mujeres se volvieron cada vez más resueltas. Con eficiencia, empezaron a cambiar algunas cosas en algunas áreas vitales de la sociedad, a introducir tolerancia, solidaridad, compañerismo, afecto y romanticismo.
Pero el sistema no les perdonó su audacia.
Les tendió una trampa ruin y engañosa.
En lugar de exaltar su inteligencia y su notoria sensibilidad, se dedicó a exaltar el cuerpo de la mujer como nunca antes en la historia.
Lo usó exhaustivamente para vender productos y servicios. Ellas se sentían afortunadas. Parecía que las sociedades modernas querían compensar milenios de rechazo. Pero era una idea muy ingenua."
"Los estereotipos reducen la dimensión humana."
"La excepción genética se volvió la regla. Las niñas llevaron sus muñecas Barbies, con sus cuerpos perfectos, al teatro de la vida, y las adolescentes hicieron de las modelos un ideal de belleza inalcanzable. Este proceso hizo que cientos de millones de mujeres buscaran compulsivamente alcanzar ese estereotipo como si fuese una droga. Ellas, que siempre habían sido más generosas y solidarias que los hombres, se transformaron, sin darse cuenta, en sus propios verdugos. Hasta las chinas y las japonesas están mutilando su anatomía para que su belleza se acerque a las de las modelos occidentales."
"Cuando las mujeres pensaban que estaban volando libremente, el sistema les cortó las alas con el Síndrome de Barbie."
"El sistema social es astuto, grita cuando tiene que callarse y se calla cuando tiene que gritar. No tengo nada en contra de las modelos ni de los inteligentes y creativos diseñadores, pero el sistema se olvidó de gritar que la belleza no puede ser estandarizada."
Pero el sistema no les perdonó su audacia.
Les tendió una trampa ruin y engañosa.
En lugar de exaltar su inteligencia y su notoria sensibilidad, se dedicó a exaltar el cuerpo de la mujer como nunca antes en la historia.
Lo usó exhaustivamente para vender productos y servicios. Ellas se sentían afortunadas. Parecía que las sociedades modernas querían compensar milenios de rechazo. Pero era una idea muy ingenua."
"Los estereotipos reducen la dimensión humana."
"La excepción genética se volvió la regla. Las niñas llevaron sus muñecas Barbies, con sus cuerpos perfectos, al teatro de la vida, y las adolescentes hicieron de las modelos un ideal de belleza inalcanzable. Este proceso hizo que cientos de millones de mujeres buscaran compulsivamente alcanzar ese estereotipo como si fuese una droga. Ellas, que siempre habían sido más generosas y solidarias que los hombres, se transformaron, sin darse cuenta, en sus propios verdugos. Hasta las chinas y las japonesas están mutilando su anatomía para que su belleza se acerque a las de las modelos occidentales."
"Cuando las mujeres pensaban que estaban volando libremente, el sistema les cortó las alas con el Síndrome de Barbie."
"El sistema social es astuto, grita cuando tiene que callarse y se calla cuando tiene que gritar. No tengo nada en contra de las modelos ni de los inteligentes y creativos diseñadores, pero el sistema se olvidó de gritar que la belleza no puede ser estandarizada."
domingo, 23 de diciembre de 2012
Claudia Gray
"A veces encuentras gente con la que puedes estar callada sin tener la sensación de que necesitas rellenar el silencio con charlas insustanciales".
"Cerré los ojos y deseé que el amor pudiera vencer de verdad a la muerte".
"Siempre podemos odia lo que hemos amado, y con una pasión tan grande como lo fue en su tiempo ese amor".
"Yo nunca moriré. Tu vivirás eternamente, y perdurar en tu recuerdo es la única inmortalidad que necesito. Seguir viviendo como parte de tí...Esa es mi idea del cielo".
"Cerré los ojos y deseé que el amor pudiera vencer de verdad a la muerte".
"Siempre podemos odia lo que hemos amado, y con una pasión tan grande como lo fue en su tiempo ese amor".
"Yo nunca moriré. Tu vivirás eternamente, y perdurar en tu recuerdo es la única inmortalidad que necesito. Seguir viviendo como parte de tí...Esa es mi idea del cielo".
viernes, 14 de diciembre de 2012
Ya no me reconozco
No es por tener dieciséis años. No es por el hecho de que
todos mis hermanos sean más grandes y de que no hayan vivido lo mismo que yo.
No es por haber luchado seis años al lado de mi papá cuando era apenas una
nena. No es por saber que todo el futuro que tengo por delante no lo voy a
poder compartir con él, ni siquiera mi graduación. No es porque crea que mi
familia no va a salir de esto sola. No es porque cuando más necesito estar
unida a mis hermanos, una se vuelva a vivir a España y la otra aparece y
desaparece a su parecer. No es porque me sienta una extraña en el colegio, sin
saber bien qué lugar ocupo y estando incómoda ante la mirada de todos. No es
porque es la primera vez que me enamoro y tengo miedo de que me lastimen. No es
el miedo a perder a alguien más. No es porque me doy cuenta que estoy constantemente
defraudando a mi mamá. No es porque no tenga una mínima idea de que voy a hacer
con mi vida. No es porque de muy chica perdí a mi abuela y cargo con una gran
culpa. No es porque haya pasado por un gran período de depresión a los trece
años. No es porque sea una adolescente que canalice su dolor mediante la
autoflagelación. No es porque cada vez me siento más alejada de mis amigos y no
sé con quien hablar. No es porque con la edad de quince años, ya había visto a
mi papá estar a punto de morir en más de cuatro ocasiones. No es porque a la
primera persona que le abrí mi corazón, me lo rompió en pedazos. No es porque
la mitad de mi familia y amigos me defraudo y jugó con mi confianza. No es
porque haya tenido una hermana que pasó por la drogadicción y un novio que le
pegaba. No es por haber visto llorar repetidas veces a la persona más fuerte y
hermosa que conocí. No es porque no pueda consolar a mi mamá y sepa que tiene
el alma destruida. No es porque no me sienta lo suficientemente buena como para
darle a la persona que amo todo lo que en realidad merece. No es porque haya
pensado más de una vez en quitarme la vida. No es porque me siento diferente y
no sé quién soy.
Es porque no puedo soportar todo eso a la vez.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Veinticinco de Septiembre
El día veinticinco de Septiembre a las 0:30 hs. aproximadamente, no lo recuerdo bien, mi mundo comenzó a girar con tal rapidez que es el día de hoy que ruego bajarme. Me acuerdo estar acostada en mi cama, y ver venir a mi mamá apurada y sentarse a un costado, medio tartamudeando y confundiéndose las palabras. Me decía que iba a ir con mi hermana a llevarlo a mi papá al hospital, lo veía muy mal y pensaba que iba a quedar internado. No me asusté, mi papá ya había estado internado antes, como tres veces, porque para una persona que tiene cáncer y que lucha contra el hace seis años, ir al hospital repentinamente no es ni nuevo ni sorprendente. Admito que nunca se lo habían llevado de noche, entonces me preocupó saber que tan mal estaba, pero cuando la acompañé a mi mamá hasta su pieza y lo vi a mi papá sentándose en la cama, me tranquilicé. Tenía los ojos un poco idos, pero hablaba, incluso con más claridad que mamá. Se incorporó y camino tres pasos, mi mamá insistía con ayudarlo a caminar hasta el auto, pero él dijo que podía solo y que nos relajemos, que estaba todo bien. Llegó hasta el umbral de la puerta y le dio la mano a mi mamá, se desmayó. En acción refleja mi mamá lo agarró por la cintura y yo trabé sus piernas con las mías para que no cayera al suelo y empecé a llamar a gritos a mi hermano. Él llegó lo más rápido que pudo, seguido atrás por mi hermana, a la que le prohibimos que haga fuerza porque hace un mes la había operado por tener cáncer de útero, y cualquier esfuerzo podría abrirle la herida. Mi mamá y mi hermano lo llevaron hasta el asiento de atrás del auto, mi hermano subió y apoyo la mitad del cuerpo de mi papá en él. Yo ayude a mi mamá a abrir el portón, mi hermana se subió al asiento del conductor y a los cinco minutos o menos, estaba yo sola frente a un portón cerrado una noche de escuela.
Me acosté intentando despejar mi cabeza, pero la verdad es que no era fácil, entonces me propuse hacer lo que hacía desde que tenía diez años cuando recibía una muy mala noticia con respecto a la salud de mi papá. Bueno, pensar todas las posibilidades que había desde ese momento a que llegara mi mamá y me diera una noticia. La primera, que mi papá quedara internado, eso significaba ver poco a mi mamá, encargarme de la casa para restarle una preocupación y estar constantemente preocupada por que estuviera pasando con él. La segunda, que vuelvan, que los médicos le dieran un medicamento y le recomendaran mucho reposo, lo último siempre era difícil porque a mi papá nunca le gustó quedarse quieto. ¿Alguna otra posibilidad? Ah, si, la peor. Cuando tenía doce años, mi papá estuvo neutropénico por un mes, y fue entonces cuando le pregunté a mi mamá lo que siempre se preguntan en las novelas. Un día mi mamá me confesó que fue horrible que una nena, su hija, le preguntara "Ma, ¿Le queda poco tiempo de vida a papá?". Si, reconozco que ahora que soy más grande, ni yo me puedo creer haberle preguntado eso. Ese día mi mamá me dijo que nadie podía decir cuánto tiempo le quedaba a una persona, excepto que ya no se pueda hacer nada más por él, y que mi papá podía vivir un día o diez años más y eso, nunca se podía saber con exactitud. Al principio me asustaba mucho la idea, pero cuando vi que pasaban días/meses/años, me tranquilicé, "mi papá es fuerte" me repetía. Pero desde ese día, cada vez que pasaba algo parecido a esto, me obligaba a mi misma a barajar entre las posibilidades la muerte. Si, es muy doloroso, desde los doce años una nena pensando en la posible muerte de su papá. Suena mal, pero yo lo hacía como mecanismo de auto-defensa. Cuando pensás toda una tarde en que tu papá se puede morir en cualquier momento y viene tu mamá con una noticia que no tiene nada en similar, uno siente un gran alivio. Entonces, cuando veía a mi mamá deprimirse porque mi papá quedaba internado, yo estaba llena de alivio por saber que era solo eso, que no iba a pasar nada más. Y así, entré en la inconsciencia en algún momento.
A las cinco de la mañana escuché mi nombre y me senté en la cama automáticamente, como si más allá de estar dormida estuviera alerta todo el tiempo. Mi mamá me abrazó llorando y balbuceando, me dijo que falleció...No me pregunten que pensé en ese momento, no me acuerdo. Solo sé que mi hermana, que venía pisándole los talones atrás, dijo "Se quedo shockeada". Y no, yo solo me acuerdo que sentí que me encerraba en una coraza mental, porque tenía que contener a mi mamá que lloraba y no paraba. Mi hermana se fue a su casa a descansar un poco y mi hermano, mi mamá y yo nos quedamos sentados alrededor de la mesa. Me dijeron que mi papá falleció unas cuadras antes de llegar al hospital, pero que tuvieron problemas en el medio y por eso no habían venido antes. No pregunté nada, sinceramente ni pensaba, era más fácil, menos doloroso. No caía en lo que escuchaba. Se fueron a las seis y media de la mañana de vuelta para el hospital. Yo me senté en la cama con la computadora siguiendo las instrucciones de mi hermano: "Distraete, hace lo que haces siempre... y no pienses si estás sola, esperános". Complicado, ¿no? Así que no pensar, ahí estaba la clave. Y claro, no pensar en realidad era fácil, porque prefería creer que no pasaba nada y que yo estaba en otra realidad....Hasta que la gente empezaba a llamar. Lo único bueno es que si llamaban era porque ya sabían la noticia y yo no tenía que decirles nada, solo que estaba en mi casa y mi mamá en el hospital y que apenas me enteraba algo nuevo los llamaba. Porque, en el medio de todo eso, yo tenía que pensar en los demás, merecían saber que estaba pasando. ¿Algo más? Si, cuando recibía las llamadas tenía que hacerme entender con lo di fónica que estaba. A las diez mi vecina tocó el timbre, y la dejé pasar porque la conozco de toda la vida, y me vino a hacer compañía. Me sirvió un té con miel y me habló de cuando ella perdió a su papá, a los dieciocho, creo. Cuando se fue, cometí uno de los errores más grandes. "Bueno, así como le puede quedar un día, le pueden quedar diez años más. Y papá es fuerte y...". Y...no. No le quedaba ni un día, ni un segundo. En ese momento, empezó el verdadero infierno. Unos amigos me vinieron a ver a la tarde, y como no había caído del todo todavía, era fácil distraerme. Pero cuando se fueron empezaron las llamadas otra vez, mis primas lloraban al otro lado del teléfono, y me encontraba a mi misma consolándolas por no cortar de la bronca.
A las seis de la tarde llegó mi mamá con noticias que no recuerdo mucho, porque me esforzaba para no escuchar. Como si fuera un "Oídos que no escuchan, corazón que no siente". Lo único que se me grabó, es que mi hermana que vivía en España estaba volando para acá. Al día siguiente lo velamos a las cuatro de la tarde y en mi esfuerzo por consolar a mi mamá, derramé la primera lágrima. Me acompañaba mi novio y mi mejor amiga, después se fue mi novio y apareció mi mejor amigo, no lo esperaba. Estar con ellos era más que una distracción, yo siempre odié los velorios y no soportaba estar adentro. Pero cuando se fueron, a las doce y media, fui a encontrarme con mi papá yo sola. No era él, la persona en ese ataúd no era él. Quizás físicamente, pero él no era mi papá, mi papá estaba lleno de vida. Me aseguré de no tener contacto con él, no quería sentirlo frío. Quería grabarme en la cabeza su aroma y su calidez, su fuerza, todo lo que él fue. Fuimos con mi mamá, mi hermano y mi primo, que había llegado del sur esa mañana, a mi casa. Dormí con mi mamá esa noche, y en realidad desde ese día que duermo con ella. Como si me protegiera...No sé, dormir con ella me hace sentir que mi papá va a volver para decirme que me vaya a dormir a mi cama, como hacía cuando tenía una reunión de trabajo hasta tarde. Quizás mejor aún, yo me quedaba dormida y él me llevaba en sus brazos como hacia cuando yo era chiquita. Entonces, me dormía imaginando que tenía cinco años otra vez, cuando mi papá trabajaba hasta tarde y no estaba enfermo. Cuando éramos una familia normal, con típicas peleas y Domingos de asados.
Al día siguiente lo enterraron, mi mamá y yo estábamos lo más lejos posible. En realidad yo solo seguía a mi mamá, porque desde el día que mi papá falleció busco contenerla, y mi hermano nos termina conteniendo a las dos. Solo en el momento que mi mamá se alejó un poco, cuando abrasé a una de mis hermanas, me derrumbé. A los pocos segundos ya estaba con la coraza otra vez, y me alejé esquivando a los que me querían abrazar. Conozco el mecanismo: Te abrazan, lloras más. Y yo necesitaba saber que mi mamá estaba bien, que ella no sufría sola. Ese día la gente, no sé si por lastima o compasión, pareciera que te quiere más. Familiares lejanos o gente que apenas conoces, te ofrece ayuda incondicional. Mi mamá se sentía querida, apoyada. Yo sentía envidia, envidia de saber que a ellos no les modificaba la vida, que solo lo iban a extrañar cada tanto. Entonces volvimos para mi casa.
Desde ese día, no puedo decir que me acuerdo de todo con claridad, porque cada vez las cosas se vuelven más confusas. Solo sé que desde ese día el teléfono no para de sonar y mi mamá está todo el día de acá para allá haciendo trámites. La casa, el auto, las pertenencias, sucesiones, firmas, anses, partidas de nacimiento y de defunción. Es monótono, parece eterno. Como si no fuera a volver nunca más la tranquilidad a mi casa, como si hubiéramos echo las cosas muy mal para merecer todo esto. No sé quién planeó mi destino, porque soy atea y me baso en hechos científicos. Pero desde que falleció mi papá, tengo la costumbre de mirar al cielo como si él estuviera ahí, como si la fe por algo en lo que no creo me fuera a mostrar que él está en algún lado. No me importa si es real o no, si está o no, prefiero sentir que está ahí y que en algún lado lo puedo encontrar. Quiero creer que ahí es donde lo voy a encontrar. Me puedo permitir cualquier locura porque soy chica. Tengo dieciséis años, me cuesta muchísimo no mezclar mis sentimientos, mis problemas adolescentes con esta perdida, con toda la lucha de seis años. Conflictos con el colegio, con amigos, con mi novio, peleas en la familia...Todo parece tan tonto al lado de perder a mi papá, y a la vez siento que es lo que va a provocar que estalle. A cada paso que doy siento que me vuelven a dar la noticia. Es difícil desacostumbrarse a ciertas cosas. Cada recuerdo o cada acto reflejo que tenía con respecto a mi papá, hacen que me choque contra una pared que me vuelve a decir eso que no quiero escuchar. Un sonido, una palabra, un aroma, una foto y los recuerdos se disparan, divagan. Una perdida que me encerró en mi misma, que me tiene perdida y que no me deja pensar. No puedo hablar con la gente del tema, empecé a ir a la psicóloga como descarga. Quiero ponerme a gritar para llamar la atención, para poder hablar, para decir lo que siento. Pero me alejo de todos mis amigos, de mis vías de escape. Me encierro en mi casa y escucho música o escribo en mi blog. Me sumerjo en libros para no pensar en mi vida y estar envuelta en una realidad distinta, tan compenetrada en la historia que me alegro y me hiere el hilo de estas según van transcurriendo. También me sumerjo en el mundo del "primer amor", pero a veces ni estar con él me hace olvidar el dolor. Es una mochila que llevo en la espalda, una carga que me va hundiendo de a poco. Quiero poder empezar la facultad, porque va a ser la única manera de cambiar de aire y empezar una vida nueva. Quiero olvidarme de todo lo que viví.
Ayer por primera vez volví a dormir sola en mi pieza, ayer me volví a dormir teniendo dieciséis años y un papá que no iba a volver para llevarme en sus brazos. Aunque el dolor sigue ahí, me quiero superar a mí misma. Me anoté en un casting de Cris Morena, porque sueño con volverme una actriz; salvé muchas materias del colegio que tenía bajas porque así lo quería mi mamá; arreglé problemas en amistades que tenía pendientes para no tener más pesos encima y me estoy alejando de mis amigos para ver si lo notan, porque aunque sea una actitud de nena me lo permito porque tengo dieciséis y nadie me obliga a pensar como adulta. Me lo debo, me debo ser una nena porque ya me arruinaron los planes del futuro que yo quería. Si no puedo tener a mi papá conmigo en mi graduación, en mi primer trabajo, en mi casamiento, para conocer a mi primer hijo, o incluso para conocer bien a mi primer novio...Entonces el camino, desde ahora, lo voy a forjar yo. Voy a hacer lo que piense que es mejor, actuar como una nena cuando siento que tengo que puedo actuar como una y volverme una adulta cuando sea necesario y lo mejor. Voy a sorprenderme a mi misma, vivir la vida por la que mi papá tanto lucho. Voy a sentir cada día como el más lindo y superar todo el dolor que tengo en mi pecho. Voy a sacar cada día más conclusiones que me ayuden a entenderme y crecer. Y sobre todo, voy a vivir. Voy a vivir mi vida a mi manera.
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